martes, 17 de diciembre de 2024

La relación invisible entre la clase social y la salud mental. Laura Frias, Jana Gutiérrez

El 20% de las personas en situación de pobreza en España sufre trastornos mentales graves, el doble que en las clases sociales más altas

Jana Gutiérrez, Laura Frias

En los últimos años, muchos estudios aseguran que hay una correlación significativa entre la clase social y la prevalencia de trastornos mentales en España. Confirman que las personas en situaciones socioeconómicas más desfavorecidas enfrentan una mayor vulnerabilidad a sufrir problemas de salud mental. Las estadísticas apuntan a que el contexto social y económico es realmente importante en la salud psicológica de la población española.


La Encuesta Nacional de Salud (ENSE), realizada por el Ministerio de Sanidad, ha revelado que las personas con menor rango económico y un acceso limitado a servicios de salud son más propensas a padecer trastornos mentales. 

Además, el informe muestra que los ciudadanos que viven en zonas urbanas con altos índices de pobreza y marginación social tienen mayores tasas de trastornos mentales por el estrés constante que padecen por la inseguridad económica y social. La falta de empleo estable y las condiciones de vida precarias son factores de riesgo adicionales para el desarrollo de enfermedades como la depresión y la ansiedad.


(Gráficas creadas con DataWrapper)

Las diferencias entre las comunidades autónomas están relacionadas con la clase social y la renta media de cada región. En las comunidades con una renta media más alta, la población suele tener un mejor acceso a servicios de salud mental. Aun así, las personas de clases sociales más bajas siguen enfrentando mayores tasas de trastornos mentales. Por otro lado, en comunidades con una renta media más baja, las diferencias socioeconómicas son más pronunciadas, lo que se traduce en un mayor riesgo de problemas de salud mental en los sectores más vulnerables. Además, en estas regiones, el acceso a ayudas es limitado, lo que hace que las personas con menos recursos no puedan permitirse tratamientos privados y la atención pública sea insuficiente. Estas diferencias subrayan la necesidad de políticas públicas que tengan en cuenta tanto las desigualdades de clase social como las disparidades regionales para abordar adecuadamente los trastornos mentales en toda España.


Las diferencias de género también son un punto clave en este análisis. Las mujeres suelen experimentar una tasa más alta de trastornos en comparación con los hombres. A nivel social, las mujeres enfrentan mayores presiones relacionadas con roles familiares y laborales. Esta diferencia en la manifestación de los trastornos mentales resalta la necesidad de una salud mental que tenga más en cuenta el género para ofrecer tratamientos más adecuados.
(Gráfica creadas con DataWrapper)

En conclusión, la relación entre la clase social y la salud mental en España demuestra que existe una clara desigualdad en estas dos variables. Las personas que pertenecen a clases más bajas enfrentan un mayor riesgo de sufrir trastornos psicológicos, debido a la falta de acceso a servicios de salud y a sus condiciones socioeconómicas. Además, las variaciones entre comunidades autónomas refuerzan la necesidad de una atención más equitativa. Para mejorar la salud mental de la población, se deberían implementar políticas públicas que promuevan el acceso universal a la atención y que reduzcan las desigualdades sociales. Garantizando así, un sistema de salud mental español inclusivo y accesible para todos.

Metodología

Primeramente, hemos decidido escoger el mismo tema que empleamos en la práctica 3: “La relación invisible entre la vivienda y la salud mental”, pero debido a la dificultad para encontrar gráficos sobre la vivienda, decidimos focalizarnos más en la relación entre la clase social y la salud mental. Una vez ya teníamos la idea clara, hemos vuelto a consultar las gráficas y estadísticas que obtuvimos en aquel momento. Las hemos convertido en formato Excel, ya que estaban en formato de imagen (JPG) y una vez hecho eso, las hemos importado en Datawrapper. 

Con esta web hemos hecho una visualización de datos de las enfermedades mentales principales que íbamos a tratar: depresión y ansiedad, y una tercera gráfica más general con el resto. 

Una vez ya teníamos todas las gráficas, enfocamos el mapa en la clasificación de las diferentes comunidades autónomas por situación económica, para relacionar el otro factor que queremos analizar. En cuanto a la gráfica en formato de gráfico de dispersión, decidimos analizar cómo afectan los trastornos en las diferentes clases sociales diferenciando hombres y mujeres.

Cuando ya tuvimos todos los datos, redactamos la notícia en el blog, a partir de la información que habíamos obtenido. 








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